lunes, 17 de noviembre de 2008

Caracoles diarreicos.

El suceso de eventos que voy a narrar a continuación, tuvo unos inicios oscuros, maquiavelicos, malvados y nauseabundos. Me han echo considerar la poderosa y endemoniada maldad que vive en mi, y me han permitido considerar la autoflagelación, la tortura y la posibilidad de vivir una existencia erratica y miserable.

El sabado, salí de la clinica algo tarde. Digo tarde, porque era un horario no correspondiente de acuerdo a la hora de salida. Pero en realidad no era una hora demasiado tardía como para decir que era tarde.

La coso chico me llama y me dice que está terminando un trabajo en grupo, que luego estará todo listo y que me vaya para su casa a esperarla.

Yo, bastardo y enajenado, partí displicente, obediente ante la proposicion, y me dirigí a su casa rapidamente, todo lo veloz que me permitian llegar mis poco veloces pieceticillos.

Claro, llego a su casa y me hace pasar su papá. Me da almuerzo y luego se vá.

De la chio, ni narices.

Yo, sigo almorzando, y cuando termino, me invade una ola inagotable de sueño paradojico y maquinal, y lucho incesante por mantenerme despierto.

Son las 7 de la tarde.

Me digo, la coso chico debia estar aqui hace mucho tiempo acumulado, y la insurrecta no aparece. Me voy a la pieza y babeo como un cerdo rabioso.

Duermo.

Siento frio, abro los ojos y esta muy oscuro. No hay nadie en la casa, estoy solo.

Demonios carajientos, y que pasó con la rocio!

Me pongo de pie y empiezo a buscar por toda la casa. Soy el amo y señor de una casa ajena, fria, oscura y desconocida. No son mis dominios ni los de un ente intefernal escapado del aberno.

Se me calienta la cara y me invade una rabia ensorbecida por la espera mal intencionada y poco considerada. Una llamada telefonica habria justificado la espera y yo no habia recibido mas que soledad e indiferencia.

Una vena gorda se hincha en mi frente.

Estoy por tomar mis cosas y largarme al carajo, cuando cerca de la escalera habia una nota sugerente que yo no habia visto.

"Estoy donde mi abuela, vuelvo luego".

Eso explica mejor las cosas, pero no las soluciona. Pasa un rato y llega la coso chico. No hubo tiempo para enviarla a cortarle las uñas al demonio del octavo circulo del infierno, porque me pidió acompañarla a hacer tramites y consideraciones banales.

Pero cuando volvimos a la casa, ni el mismisimo arcangel gabriel la libraria de la furia contenida por la larga espera injustificada ni correspondida.

Empezaron las explicaciones, las cuales rebotaban en mi, como rebotan las balas en el traje de superman.

Ella intenta disculparse, vanamente y luego al ver inutil su objetivo, me toma, mientras una verborrea insolente brota de mi ser, y me lleva al living, que se encuentra cerrado a los ojos del publico inmoral.

Mi verborrea infernal continuaba, hasta que de prontó, se detuvo de golpe, subito como subita es la muerte de un moco aplastado contra el reverso de una mesa. Subito como es el gozo de un eyaculador precoz. Subito como el mismo miedo de un test de embarazo positivo.

Subito como el mismo placer de arrancar corriendo saboreando un chocolate robado.

En la mesa de centro, abundantes delicias prodigiosas se disputaban un lugar en la superficie, coronadas cual corona real, por una olla repleta de chocolate dispuesto a derretirse, para bañar con sus placeres humeantes y deliciosos, las dulces exquisiteses a su alrededor.

Mientras mi boca quedaba a la mitad de una insolencia y el dedo anular de mi mano derecha apuntaba al cielo implorando la furia divina, observé aquel espectaculo de colorido sabor y mi cara se transformo en una expresion que perpetraba una mueca de atroz resignación y una permanente y muy profunda verguenza.

Ella, por su parte hizo lo suyo y explotó, evidentemente en un baño de saladas lagrimas, que contrastaron con las deliciosas e infinitas combinaciones de las dulzuras achocolatadas.

Entre lagrimas me dijo algo que sonó asi como "Feliz cumpleaños", y yo con mi cara de completo idiota, aun conteniendo en mi cara la expresión de desconcierto, verguenza y arrepentimiento.

Mas lagrimas.

Ahora yo tenia que conseguir, dentro del extenso y magnanicamente escazo diccionario mental de palabras y frases de mi memoria, las palabras adecuadas para revertir todas las porquerias que dije y no alcanzé a decir, conseguir ser perdonado por la coso chico, y al mismo tiempo, ponerme a la altura de tan maravilloso gesto.

Al mismo tiempo habia que hacer que se olvidara de mi brutalidad y muy arraigada primitivez.

No fue nada facil, y de echo todavia no lo consigo.

Luego de un rato, paso la tormenta y vino una aparente calma, que fue bien aprovechada para degustar las innumerables exquisiteses.

No mucho rato llevabamos engullendo frutas bañadas en chocolate derretido, cuando en eso, se abre la puerta rapidamente y entra el hermano de la rocio, Paulo.

El potrillo.

Nos cuenta un poco asustado, que laja, nuestro amigo, habia tenido un accidente en moto, y estaba completamente magullado. Que habia que llevarlo urgente al hospital.

Nos paramos rapidamente, ante la emergencia recientemente anunciada, y prestos y presurosos nos dirigimos a su casa.

Cuando llegamos, me di cuenta que la cosa era mas o menos grave, porque habian otros autos de nuestros amigos estacionados afuera. Si habia tanta gente, la cosa debia ser algo seria.

Nos bajamos del auto y me extrañó, que estando los autos de los demas, las luces adentro estuvieran apagadas. Estaba pensando en eso, cuando en eso se abre la puerta, y 25 personas estaban paradas de pie, en la oscuridad.

Pensaba que Laja debia haber muerto si tanta gente estaba parada ahi, silenciosa, inmovil y callada.

Y todavia pensaba en eso, cuando se enciende la luz, y un grito ensordecedor de alegres vibraciones temporomandibulares, ruge cruzando el viento hasta mis oidos, que fue interpretado correctamente en mi cerebro como:

- Sorpresa!!!!!!

Globos colgando por todos lados, guirnaldas y serpentinas, todos mis amigos ahi parados con cara de tarados y babosos como varios son, incluyendo a los amigos de la Rocio y el Paulo.

Todavia pensaba en el accidente de Laja cuando todos me abrazaban.

Desgraciados demonios de la oscuridad, me habian engañado como un niño!

Ahi estaban todas las personas con quien queria estar. Juntas en un solo lugar, ademas de mucha cerveza y alcoholes a reventar.

Era mi fiesta de cumpleaños.

Luego se empezaron a destapar las botellas, y los acontecimientos se hicieron cada vez mas difusos.

No recuerdo cuando laja de veras se accidentó en el patio, y tuvieron que llevarlo a dormir. Borrosos son los recuerdos, de cuando salté sobre poroto y le rompí la nariz, y que limpio la sangre emanada con su antebraso, dejando una linea roja de sangre, desde el codo hasta el pulgar.

Poco recuerdo a mi hermana haciendo un show desde la ventana, ni las innumerables caidas que me dejaron los codos y espalda amoratados.

Lo que si recuerdo, y recordaré siempre, sera la infinita alegria que me produjo la coso chico, que con la loreto y mis amigos, organizaron un cumpleaños de pelos, donde nada ni nadie faltó, y todo se dió, para que medianamente, recordara aquella fiesta, como una demostracion profunda de afecto, amor y amistad.

Siento una profunda admiracion y un gran agradecimiento por la Rocio, que junto con la loreto, hicieron de mi cumpleaños, una fecha que recordaré por siempre.

De veras que si.

1 comentario:

Anónimo dijo...

te quieroooooooooooo mensoooo...... porque me provocas...sin darte cuenta.... ay si eres un primitivo..creo yo...te espero mañana...tu saby ya... ya te dije...ven preparado para tu castigo.