lunes, 29 de diciembre de 2008

De ESTA navidad.

Yo no le tenía mucha fe a esta.

Que era mas o menos lo que queria escribir en el post anterior.

Digo que no le tenia NADA de fe, porque nada esperaba, entonces lo que viniera estaba bien. Pero fuimos, extrañamente a pasar la navidad a la casa de la Pelu, mi hermana.

Digo extrañamente porque en forma clasica y predefinida, todas las navidades son aca en la casa. Viene toda la familia para aca, armamos una mesa cotota ( grande ), mi mamá saca sus platos y cubiertos que estan bajo llave el resto del año, adornos y cosas raras, y a comer se ha dicho. Luego ellos rezan un rato, prenden velas, promesas que no se cumplen y luego a abrir los regalos.

Este año fuimos a la casa de la Pelu. Fuimos poquitos... los necesarios. Los mas cercanos. Harta cola de mono, que nos dejó la cola mas o menos bien puesta, luego vinito de esos vinos chilenos buenos que son vinos de lujo en otros paises, pero que aqui son de lo mas cotidianos, y kawabunga, a la mesa.

A comer como cerdos.

Luego de la comida, a rezar, a hacer promesas que se espera poder cumplir, y luego a lo de los regalos. Hay poca plata en este momento en la familia, asi que los regalos son pocos. Mejor.

Y luego de aquello, aquello.

A dejarle mi regalo fatal a la Cosito chico. Digo fatal porque mas o menos eso fue, pero de lo mas rico. Compré chocolate y lo derretimos con mi madre, para bañar frutas frescas en el, y que luego exploten sus humedos y delicados sabores despues de morder la cobertura de chocolate de fuera.

Perdimos la mitad del chocolate en el puro derretimiento. Es dificil ser chocolatero.

Fuimos con la Lore a la casa de la coso chico y nos encontramos con el escenario mas fantastico de todos los imaginables. Estaban todos ahi con algunos amigos, degustando licores y alcoholes y antiguos brebajes clasicamente olvidados.

Inmediatamente me hicieron presentes mis maravillosos obsequios, y luego a probar aquellos brebajes.

Resulta que llegó mas gente, con mas brebajes, y mas gente, y luego derrepente, la navidad se convirtio en una bruma espesa de personas y gentes extrañas que reian y hablaban raro, y luego nose, y luego esto y cosas que no recuerdo.

Luego salió el sol, y se fue la gente, y me quedé con un recuerdo tremendo de una navidad super extraña y bien carreteada.

A fin de cuentas era un cumpleaños.

2009 años se supone que cumplia el socio, habia que apagar muchas velitas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

navidad linda!!! siii te quiero gordi chanchiwawi negri negrito exquisio exquisitin!!!!
los chocolates fueron lo mejoruuhhmmmm yummy!!!!
te amo
=)