domingo, 4 de febrero de 2007

Y la continuacion del desenlace fatal...

Y llegamos de vuelta a Temuco!

Temuco, que nombre mas horrible para una ciudad. A quien se le ocurrio!

Agua de Temu... eso es lo que significa en la lengua indigena local. Y donde esta el agua de Temu?? Yo que he vivido aqui por 12 años, NUNCA he visto agua de Temu por ninguna parte.

Y que rayos sera el Temu? Quizas es agua mineral, y yo no tenia idea. De esa si que hay, y harta... pero en los supermercados! Porque agua mineral por aqui... definitivamente por ninguna parte, a menos que pagues 700 pesos por la botella de un litro.

En definitiva, voy a iniciar una campaña para renombrar esta ciudad para que el nombre le venga. SI, para que el nombre le venga.

Algo asi como "ciudad de los ladrones" o "de la basura" o "de la gente aburrida".

Quizas en ese caso, nos sintamos identificados con esta ciudad de nadie.

En fin, me vole y me vole y que. Estaba diciendo, que habiamos llegado ya de vuelta a Temuco ( que nombre mas horrible ) y mi tripode dio practicamente la vuelta al mundo, GRATIS. No me fue de ninguna ayuda, al contrario... fue un cacho ( estorbo, molestia, problema, etc )

Cuando en Chile decimos que algo es un cacho, es que eso molesta o estorba. Hay cosas que son un cacho, como un tripode que no sirve que viaja contigo 1200 kilometros ( 2400 de ida y vuelta ). Hay personas que son un cacho, que llegan a una hora imprudente, no se quieren ir, y no hay como echarlos, o personas que no aportan en nada, que parasitan, no producen y solo producen gastos. Bajo esa definicion, hay muchos hermanos, hijos, sobrinos, que lo unico que hacen es comer y molestar.

Hay cachos mas sensibles, como el que tienen muchas familias que viven con los abuelos. Y los abuelos estan ahi poco menos que guardados en el closet, porque no saben que hacer con ellos. Se cagan, se mean, se quejan, y ahi asalta la famosa pregunta: Señor, cuando te lo vas a llevar a vivir en tu reino.

Y cuando finalmente el señor escucha y se lo lleva, todos lloran de amargura, pero igual despues hacen una fiesta, porque el cacho se fue.

Eso pasa en muchas familias, razon por la cual inventaron el muy lucrativo negocio de Los Asilos de Ancianos. Es facil, tu pagas, y le pasas "el cacho" a otro que se encarge de el por ti. Entonces tu les pagas a ellos, y tienes la desencia de ir a visitar al abuelo una vez cada dos semanas cuando el dia esta bonito, y siempre y cuando no haya nada que hacer.

Eso es un cacho.

Y mi tripode lo fue.

Llegamos de vuelta a la ciudad del horrible nombre, y habia que buscar la manera de convertir el cacho, en algo productivo. Algo asi como mandar a la visita inoportuna a lavar los platos, hacer algo util del nene que duerme todo el dia, o enseñarle al abuelo a limpiarse solo.

En este caso, hacer que el tripode vuelva a quedarse quietecito cada vez que yo ponga la camara en el, para sacar una foto "larga".

Busque asesoria tecnica, y siempre, desde los albores de la historia, la asesoria tecnica mas directa, sabia y barata, es el consejo del papa. Asi que parti donde el, como lo han echo por miles de millones de generaciones, y le dije:

- Yo, problema. Tripode roto. Ayuda.

Y el con esa mirada sabia y constante, la experiencia que lo determina como un ser lleno de ideas y conclusiones, me responde luego de 5 segundos de profunda meditacion...

- Ni idea.

Ja, no fue tan asi. Me dice que la solucion es sencilla, que practicamente ha arreglado miles de tripodes en su vida y que han viajado casi mas kilometros que este ( mira que este me lo compré en Chicago en Estados Hundidos ) y me da una serie de consejos inutiles para hacer de mi problema, un problema mayor.

Ja! No tampoco. Mi papa me dio la receta perfecta para ya no tener ese problema: Tirarlo a la basura.

Andale como estoy dejando a mi padre.

( No quiero decir que mi papa me haya respondido una estupidez. Me dijo claramente lo que tenia y como tenia que hacer para repararlo, pero si lo hubiera explicado de esa manera, la historia hubiese sido sumamente aburrida... no quiero perjudicar la memoria de mi padre que en paz descance...

Noo, no ha muerto, pero lo digo porque ahora esta intentando tomar una siesta, pero esta muerto de calor y no puede dormir. )

Resulta que lo que le paso a mi tripode, fue que se le cayo una tuerca. Las tuercas apretan y si no hay tuerca, nadie apreta, y el tripode queda flojo, y su funcion es no ser flojo y si le pones la camara encima, se afloja y no sirve.

Entonces le pregunte a mi papa... Que hago papa, perdi la tuerca. Y el me contesta sabiamente luego de 5 segundos de profunda meditacion: Anda a comprar una tuerca, hijo mio.

Y chanfle, se me ilumino la existencia. Le agradeci su sabiduria extrema y parti.

Eran las 4 de la tarde de un dia viernes. A las 12 del dia es cuando en teoria el sol debia estar en el plano zenital, o sea, justo arriba de tu cabeza. Pero hay un enredo con los usos horarios y a todo el mundo se le olvido avisarle al sol, asi que a las 12 del dia no es la hora con mas calor.

Es a las 4 de la tarde.

Y me asombre de mi increible determinacion de caminar por las calles en fuego en busquedad de la tuerquecita. Al parecer, era una empresa facil, asi que el factor de temperatura infernal no debia haber sido tan determinante.

Como tambien debia aprovechar el viaje para RETIRAR mi bicicleta del doctor, que debia sufrir una reparacion de emergencia, podia matar dos pajaros de un tiro. Asi que la logica, encontro conveniente retirar mi bicicleta, y luego recorrer temuco en ella para encontrar la tuerquecita.

El plan se desarrollaba a la perfeccion, hasta que llegue a donde el doctor de mi bicicletita. Y cuando me ve, pone cara de niño que ha echo algo malo y me dice que no ha tenido tiempo, que ha tenido sueño y no tiene ganas de trabajar.

Le perdone la vida, y luego aproveché de pedirle asistencia con el problema numero dos: El cacho.

Me dice que la solucion es de lo mas sencilla... que incluso el debia tener la tuerquecita por ahi debajo de la pata de una mesa coja, que lo esperara. Y espere, y espere y espere... y reviso debajo de todas las mesas cojas que tenia en su consultorio y luego me dice: mmm no... no tengo la tuya, pero tengo esta mas chica que no te sirve. Toma.

- Y yo para que quiero la que no me sirve.
- Asi la usas de muestra para pedir la que te sirve.

Y su respuesta me lleno de una sentimiento muy parecido a la verguenza.

- Y donde la pido?
- Aqui al frente, mira. Esa casa de ahi, es la casa de la tuerca.
- Andaaaa.

Y parti, a la famosa casa de la tuerca. Le pongo la muestra en la mesa y le pregunto muy sonriente por la hermana mayor.

- AAhhh no... esta no la trabajamos nosotros...

( En la casa de la tuerca )

Y yo aun sonriente le pregunto: Y donde sera que la puedo pillar?

- Mira, anda a tal lado y pregunta por don juanito. El seguro que la tiene, no se me ocurre porque.

Y parti adonde don juanito. A esa altura una gota pegajosa me caia del lado derecho de la frente.

Cuando le pregunte a don juanito, y me contesta que vaya a preguntar a "la casa de la tuerca" que ellos no trabajan con esas tuercas, se me acabo la sonrisa.

Le pedi otra alternativa, y me dijo que don Joel, trabaja con muebles, y seguro que el podia encontrar una para mi.

A estas alturas, la aventura ya se habia convertido en la busqueda del tesoro. Recorri cerca de 15 o 20 lugares donde recibi 30 o 40 tipos diferentes de respuestas, que incluian desde ir a comprarla a la capital, meterme el tripode por una parte intima, o mandar a fabricar la tuerquecita, que equivalia mas o menos comprar un tripode nuevo.

Pero la pregunta que mas me llamo la atencion fue: En la casa de la tuerca la tienen.

Y cuando rabioso les escupia de vuelta diciendo que en la casa de la tuerca no hay, me mandaban a algun lado que esperaba no haber recorrido aun.

Asi llegue a la ferreteria la olleta. Le pregunte por la tuerca a un buen hombre, que bien pudo haber sido el fabricante de pinocho, y cuando me pregunto cuantas queria, me rei en su cara.

Le respondi algo asi como, no se burle de mi, no me haga perder el tiempo. Levantó los hombros y se fue. Yo pense que lo habia ofendido, y me disponia a buscarlo para pedirle disculpas, cuando llego triunfal con una caja llena de las tuerquecitas.

Si no hubiese estado detras de un mostrador, seguro que lo levanto en brazos.

Tomo la tuerca, escondiendome del rayo de luz que proveniente del cielo le daba mas enfasis al milagro que estaba ocurriendo, y mientras los angeles reboloteaban alegres a mi alrededor con sus citaras y laudes todos cantando, tomo la tuerca con una mano, el tripode con la otra y derrepente...

PAF!

Desaparecio la luz con todos los angeles del orto.

- No cabe.

Geppeto toma la tuerca con una mano, toma el tripode con la otra, empezaba a brotar la luz del cielo, un angel habia alcanzado a aparecer en el aire cantando, cuando de nuevo...

PAF!

- Si, no cabe.

Y como no estaba mi papa para solicitarle asesoria tecnica, le pregunto a el por una solucion medianamente conveniente. Me cuenta que eventualmente, la tuerca puede ser modificada para que quepa. Le pregunte como, donde, porque, porquien, cuanto, cuando, y todas las variables de esa pregunta.

10 minutos despues me encontraba frente a un hombre grande, portador de una mirada serena, llena de experiencia, con las manos llenas de grasa, la ropa sucia por años de trabajo fuerte, de una bondad infinita, capaz de solucionar cualquier problema planteado por la resultante humanidad...

... era el esmerilador.

Me pregunto que era lo que queria. Le mostre el problema y le dije que el era dios, y yo solo un fiel que creia en los milagros.

Tomo el tripode con una mano, la tuerca con la otra, me miro con su vasta experiencia y me dice lentamente: No cabe.

( Eso ya lo sabiamos todos )

- Por eso estoy aqui.

La historia a estas alturas ya se parece bastante a la de Matrix. En este caso el era Neo, El elegido. Al entender la responsabilidad y la confianza que yo tenia en el, toma la tuerca, y se va al fondo de su taller.

Y se pone a enchufar maquinarias, limas, pinzas y cosas, y se escucha el sonido del metal raspando con otro, como seguramente hubiese escuchado William Wallace a la mitad de la batalla de Stirling.

Media hora despues, y de sucesivos "todavia no cabe", toma el tripode, etcetera etcetera etcetera... me lo pasa listo y completamente arreglado.

Los angeles que en ese momento estaban sentados en el suelo jugando a los naipes, se pararon derrepente y empezaron a volar cantando leseras. Ni siquiera la luz alcanzo a aparecer.

Mire al hombre, portador de ese enorme poder y de esa quebrantable e infinita voluntad, tome aire profundamente que me preparaba para lo que ambos estabamos destinados, y luego de un tiempo que pudo ser una eternidad le digo...

- Cuanto le debo señor?

Me mira, mira mi gota en la frente, mira la suya, mira la de los colegas que trabajaban con el en su taller, vuelve a mirar mi gota, vuelve a mirar la suya y la de sus colegas, y cuando ya me estaba aburriendo la escenita, le pregunto de nuevo.

- Yapo, cuanto.

Me dice que en la esquina de alla, hay un negocio. Que comprara 3 helados de 100 pesos y se los fuera a dejar.

Compre 4, uno para el, otro para sus colegas, y el cuarto para mi.

Al final de todo, Neo, y el portador del legado del salvataje del mundo, hizo un milagro por un helado de 100 pesos.

Y 100 pesos me costo a mi, comprar el milagro.

Ahora miro hacia la pared, y veo a mi tripode entero y funcional, y me rio de mi mismo, y de todo lo que tuvo que pasar para poder volver a sacar fotos nocturnas que todos ustedes veran a su debido tiempo.



Una tuerquecita y una aventura de los mil demonios al final nos involucra a todos.

La teoria del caos dice que una mariposa volando, puede provocar un huracan al otro lado del mundo...

... eliminemos a todas las mariposas.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Y la continuacion del desenlace fatal...

Y llegamos de vuelta a Temuco!

Temuco, que nombre mas horrible para una ciudad. A quien se le ocurrio!

Agua de Temu... eso es lo que significa en la lengua indigena local. Y donde esta el agua de Temu?? Yo que he vivido aqui por 12 años, NUNCA he visto agua de Temu por ninguna parte.

Y que rayos sera el Temu? Quizas es agua mineral, y yo no tenia idea. De esa si que hay, y harta... pero en los supermercados! Porque agua mineral por aqui... definitivamente por ninguna parte, a menos que pagues 700 pesos por la botella de un litro.

En definitiva, voy a iniciar una campaña para renombrar esta ciudad para que el nombre le venga. SI, para que el nombre le venga.

Algo asi como "ciudad de los ladrones" o "de la basura" o "de la gente aburrida".

Quizas en ese caso, nos sintamos identificados con esta ciudad de nadie.

En fin, me vole y me vole y que. Estaba diciendo, que habiamos llegado ya de vuelta a Temuco ( que nombre mas horrible ) y mi tripode dio practicamente la vuelta al mundo, GRATIS. No me fue de ninguna ayuda, al contrario... fue un cacho ( estorbo, molestia, problema, etc )

Cuando en Chile decimos que algo es un cacho, es que eso molesta o estorba. Hay cosas que son un cacho, como un tripode que no sirve que viaja contigo 1200 kilometros ( 2400 de ida y vuelta ). Hay personas que son un cacho, que llegan a una hora imprudente, no se quieren ir, y no hay como echarlos, o personas que no aportan en nada, que parasitan, no producen y solo producen gastos. Bajo esa definicion, hay muchos hermanos, hijos, sobrinos, que lo unico que hacen es comer y molestar.

Hay cachos mas sensibles, como el que tienen muchas familias que viven con los abuelos. Y los abuelos estan ahi poco menos que guardados en el closet, porque no saben que hacer con ellos. Se cagan, se mean, se quejan, y ahi asalta la famosa pregunta: Señor, cuando te lo vas a llevar a vivir en tu reino.

Y cuando finalmente el señor escucha y se lo lleva, todos lloran de amargura, pero igual despues hacen una fiesta, porque el cacho se fue.

Eso pasa en muchas familias, razon por la cual inventaron el muy lucrativo negocio de Los Asilos de Ancianos. Es facil, tu pagas, y le pasas "el cacho" a otro que se encarge de el por ti. Entonces tu les pagas a ellos, y tienes la desencia de ir a visitar al abuelo una vez cada dos semanas cuando el dia esta bonito, y siempre y cuando no haya nada que hacer.

Eso es un cacho.

Y mi tripode lo fue.

Llegamos de vuelta a la ciudad del horrible nombre, y habia que buscar la manera de convertir el cacho, en algo productivo. Algo asi como mandar a la visita inoportuna a lavar los platos, hacer algo util del nene que duerme todo el dia, o enseñarle al abuelo a limpiarse solo.

En este caso, hacer que el tripode vuelva a quedarse quietecito cada vez que yo ponga la camara en el, para sacar una foto "larga".

Busque asesoria tecnica, y siempre, desde los albores de la historia, la asesoria tecnica mas directa, sabia y barata, es el consejo del papa. Asi que parti donde el, como lo han echo por miles de millones de generaciones, y le dije:

- Yo, problema. Tripode roto. Ayuda.

Y el con esa mirada sabia y constante, la experiencia que lo determina como un ser lleno de ideas y conclusiones, me responde luego de 5 segundos de profunda meditacion...

- Ni idea.

Ja, no fue tan asi. Me dice que la solucion es sencilla, que practicamente ha arreglado miles de tripodes en su vida y que han viajado casi mas kilometros que este ( mira que este me lo compré en Chicago en Estados Hundidos ) y me da una serie de consejos inutiles para hacer de mi problema, un problema mayor.

Ja! No tampoco. Mi papa me dio la receta perfecta para ya no tener ese problema: Tirarlo a la basura.

Andale como estoy dejando a mi padre.

( No quiero decir que mi papa me haya respondido una estupidez. Me dijo claramente lo que tenia y como tenia que hacer para repararlo, pero si lo hubiera explicado de esa manera, la historia hubiese sido sumamente aburrida... no quiero perjudicar la memoria de mi padre que en paz descance...

Noo, no ha muerto, pero lo digo porque ahora esta intentando tomar una siesta, pero esta muerto de calor y no puede dormir. )

Resulta que lo que le paso a mi tripode, fue que se le cayo una tuerca. Las tuercas apretan y si no hay tuerca, nadie apreta, y el tripode queda flojo, y su funcion es no ser flojo y si le pones la camara encima, se afloja y no sirve.

Entonces le pregunte a mi papa... Que hago papa, perdi la tuerca. Y el me contesta sabiamente luego de 5 segundos de profunda meditacion: Anda a comprar una tuerca, hijo mio.

Y chanfle, se me ilumino la existencia. Le agradeci su sabiduria extrema y parti.

Eran las 4 de la tarde de un dia viernes. A las 12 del dia es cuando en teoria el sol debia estar en el plano zenital, o sea, justo arriba de tu cabeza. Pero hay un enredo con los usos horarios y a todo el mundo se le olvido avisarle al sol, asi que a las 12 del dia no es la hora con mas calor.

Es a las 4 de la tarde.

Y me asombre de mi increible determinacion de caminar por las calles en fuego en busquedad de la tuerquecita. Al parecer, era una empresa facil, asi que el factor de temperatura infernal no debia haber sido tan determinante.

Como tambien debia aprovechar el viaje para RETIRAR mi bicicleta del doctor, que debia sufrir una reparacion de emergencia, podia matar dos pajaros de un tiro. Asi que la logica, encontro conveniente retirar mi bicicleta, y luego recorrer temuco en ella para encontrar la tuerquecita.

El plan se desarrollaba a la perfeccion, hasta que llegue a donde el doctor de mi bicicletita. Y cuando me ve, pone cara de niño que ha echo algo malo y me dice que no ha tenido tiempo, que ha tenido sueño y no tiene ganas de trabajar.

Le perdone la vida, y luego aproveché de pedirle asistencia con el problema numero dos: El cacho.

Me dice que la solucion es de lo mas sencilla... que incluso el debia tener la tuerquecita por ahi debajo de la pata de una mesa coja, que lo esperara. Y espere, y espere y espere... y reviso debajo de todas las mesas cojas que tenia en su consultorio y luego me dice: mmm no... no tengo la tuya, pero tengo esta mas chica que no te sirve. Toma.

- Y yo para que quiero la que no me sirve.
- Asi la usas de muestra para pedir la que te sirve.

Y su respuesta me lleno de una sentimiento muy parecido a la verguenza.

- Y donde la pido?
- Aqui al frente, mira. Esa casa de ahi, es la casa de la tuerca.
- Andaaaa.

Y parti, a la famosa casa de la tuerca. Le pongo la muestra en la mesa y le pregunto muy sonriente por la hermana mayor.

- AAhhh no... esta no la trabajamos nosotros...

( En la casa de la tuerca )

Y yo aun sonriente le pregunto: Y donde sera que la puedo pillar?

- Mira, anda a tal lado y pregunta por don juanito. El seguro que la tiene, no se me ocurre porque.

Y parti adonde don juanito. A esa altura una gota pegajosa me caia del lado derecho de la frente.

Cuando le pregunte a don juanito, y me contesta que vaya a preguntar a "la casa de la tuerca" que ellos no trabajan con esas tuercas, se me acabo la sonrisa.

Le pedi otra alternativa, y me dijo que don Joel, trabaja con muebles, y seguro que el podia encontrar una para mi.

A estas alturas, la aventura ya se habia convertido en la busqueda del tesoro. Recorri cerca de 15 o 20 lugares donde recibi 30 o 40 tipos diferentes de respuestas, que incluian desde ir a comprarla a la capital, meterme el tripode por una parte intima, o mandar a fabricar la tuerquecita, que equivalia mas o menos comprar un tripode nuevo.

Pero la pregunta que mas me llamo la atencion fue: En la casa de la tuerca la tienen.

Y cuando rabioso les escupia de vuelta diciendo que en la casa de la tuerca no hay, me mandaban a algun lado que esperaba no haber recorrido aun.

Asi llegue a la ferreteria la olleta. Le pregunte por la tuerca a un buen hombre, que bien pudo haber sido el fabricante de pinocho, y cuando me pregunto cuantas queria, me rei en su cara.

Le respondi algo asi como, no se burle de mi, no me haga perder el tiempo. Levantó los hombros y se fue. Yo pense que lo habia ofendido, y me disponia a buscarlo para pedirle disculpas, cuando llego triunfal con una caja llena de las tuerquecitas.

Si no hubiese estado detras de un mostrador, seguro que lo levanto en brazos.

Tomo la tuerca, escondiendome del rayo de luz que proveniente del cielo le daba mas enfasis al milagro que estaba ocurriendo, y mientras los angeles reboloteaban alegres a mi alrededor con sus citaras y laudes todos cantando, tomo la tuerca con una mano, el tripode con la otra y derrepente...

PAF!

Desaparecio la luz con todos los angeles del orto.

- No cabe.

Geppeto toma la tuerca con una mano, toma el tripode con la otra, empezaba a brotar la luz del cielo, un angel habia alcanzado a aparecer en el aire cantando, cuando de nuevo...

PAF!

- Si, no cabe.

Y como no estaba mi papa para solicitarle asesoria tecnica, le pregunto a el por una solucion medianamente conveniente. Me cuenta que eventualmente, la tuerca puede ser modificada para que quepa. Le pregunte como, donde, porque, porquien, cuanto, cuando, y todas las variables de esa pregunta.

10 minutos despues me encontraba frente a un hombre grande, portador de una mirada serena, llena de experiencia, con las manos llenas de grasa, la ropa sucia por años de trabajo fuerte, de una bondad infinita, capaz de solucionar cualquier problema planteado por la resultante humanidad...

... era el esmerilador.

Me pregunto que era lo que queria. Le mostre el problema y le dije que el era dios, y yo solo un fiel que creia en los milagros.

Tomo el tripode con una mano, la tuerca con la otra, me miro con su vasta experiencia y me dice lentamente: No cabe.

( Eso ya lo sabiamos todos )

- Por eso estoy aqui.

La historia a estas alturas ya se parece bastante a la de Matrix. En este caso el era Neo, El elegido. Al entender la responsabilidad y la confianza que yo tenia en el, toma la tuerca, y se va al fondo de su taller.

Y se pone a enchufar maquinarias, limas, pinzas y cosas, y se escucha el sonido del metal raspando con otro, como seguramente hubiese escuchado William Wallace a la mitad de la batalla de Stirling.

Media hora despues, y de sucesivos "todavia no cabe", toma el tripode, etcetera etcetera etcetera... me lo pasa listo y completamente arreglado.

Los angeles que en ese momento estaban sentados en el suelo jugando a los naipes, se pararon derrepente y empezaron a volar cantando leseras. Ni siquiera la luz alcanzo a aparecer.

Mire al hombre, portador de ese enorme poder y de esa quebrantable e infinita voluntad, tome aire profundamente que me preparaba para lo que ambos estabamos destinados, y luego de un tiempo que pudo ser una eternidad le digo...

- Cuanto le debo señor?

Me mira, mira mi gota en la frente, mira la suya, mira la de los colegas que trabajaban con el en su taller, vuelve a mirar mi gota, vuelve a mirar la suya y la de sus colegas, y cuando ya me estaba aburriendo la escenita, le pregunto de nuevo.

- Yapo, cuanto.

Me dice que en la esquina de alla, hay un negocio. Que comprara 3 helados de 100 pesos y se los fuera a dejar.

Compre 4, uno para el, otro para sus colegas, y el cuarto para mi.

Al final de todo, Neo, y el portador del legado del salvataje del mundo, hizo un milagro por un helado de 100 pesos.

Y 100 pesos me costo a mi, comprar el milagro.

Ahora miro hacia la pared, y veo a mi tripode entero y funcional, y me rio de mi mismo, y de todo lo que tuvo que pasar para poder volver a sacar fotos nocturnas que todos ustedes veran a su debido tiempo.



Una tuerquecita y una aventura de los mil demonios al final nos involucra a todos.

La teoria del caos dice que una mariposa volando, puede provocar un huracan al otro lado del mundo...

... eliminemos a todas las mariposas.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

sábado, 3 de febrero de 2007

La aventura intrepida de un tripode sin razon.

Producto de numerosas carreras en una carretera enferma, arrastrando inclementemente una mochila viajera, que tiene adozada en un extremo un tripode, que se arrastra por la carretera tan inclementente como la mochila viajera, el tripode en cuestion, sufrio un desmembramiento vital, que lo privo inmediatamente de toda funcion util.

Y eso fue en el viaje de ida.

O sea, cuando vi desmembrado, roto, inutil y putrefacto mi tripode, tirado a un lado del camino y aun amarrado a mi mochila, comprendi que la astrofotografia para lo que estaba destinado en el valle del elqui, no era mas que una sucia quimera inutil de un sueño corrupto e infinitamente absurdo.



Ahi se alcanza a ver un poquito.

El tripode llego a la ciudad de la Serena, despues de un viaje de 1200 kilometros, y ahi se quedo, tirado en un rincon debajo de la cama.

El dia del inicio del viaje ( o sea algo asi como el subviaje ) al valle del elqui, antes de tomar el bus, pasamos a una casa de fierros y herramientas, para encontrar la famosa tuerquecita, que era lo unico que le faltaba, y el hombre que atendia tomo las piezas desmembradas y despues de burlarse de mi en mi cara, me dijo que esa pieza ya no la fabricaban y todo lo que me podia dar era una pieza inutil que no me servia.

La compre igual y nos fuimos al valle.

Con el tripode malo y toda la lesera. Tomamos un bus en la serena, negociamos el pasaje hasta el valle, y nos preparamos para dos dias de infinitas aventuras.



Pasamos por el tunel que nos evita nadar por el lago de mentira formado por la represa puclaro, y luego de la oscuridad desesperante de una negrura infinita de un amargo corazon, salimos nuevamente a la luz revitalizante que espera al final de un tubo bajo la tierra.



Pasamos el lago infame, con su agua infame, su aridez perimetral infame, y su artificializacion infame, y luego comenzamos a ver los primeros avistamientos de una forma primitiva de vida, que algunos insisten en llamar: Reino vegetal.

El verde, se hizo cada ves mas intenso, mientras mas nos adentrabamos en el callejon de montañas, y mientras mas verde se hacia el suelo, mas aridos se convertian los cerros. Era un contraste de diferencias tan enorme, como enorme es la diferencia entre la mas grande de las diferencias existentes.



Llegamos finalmente a Pisco Elqui, y comprobamos con bastante poco horror, que el calor que tanto nos habian advertido, no era tal, ni cual, ni el, ni nada. Hacia calor, si esta claro, pero no tanto calor como hace en mi casa un dia corriente.

Encontramos el camping, instalamos la carpa, y antes de desarmar las mochilas, ya nos encontrabamos borrachos todos, hablando burradas y riendonos de estupideces.

Y asi llega la noche, y con la noche, las estrellas, y con las estrellas las personas que les gusta ver estrellas, y de las personas que les gusta ver estrellas, los que les gusta fotografiarlas, y con los que les gusta fotografiarlas, uno encabronado, porque el tripode que estaba ahi botado en un rincon de la carpa, no servia para un carajo.

Ni tan bonitas las estrellas... pffff...

Sea como sea, esa noche, nos dedicamos a destapar y destapar botellas, una tras otra, hasta la mañana, en una fogata enorme, que la gente del camping habia preparado para nosotros.

Esa es una buena politica dentro del camping. 20 o 30 carpas, se encuentran todas separadas, pero a la noche si alguien enciende una fogata enorme, aparecen personas de todas las carpas con sus respectivos licores, para compartirlos con los desconocidos. Derrepente aparece una guitarra, y todos cantando, hablando con desconocidos, y riendo de nada, bajo un cielo estrellado como si no hubiera espacio para poner una estrella mas.



El tripode tirado ahi en la carpa, no me impidio hacer esta secuencia.

Llego la mañana, y con la mañana el sol, y con el sol el calor, y con el calor, un imbecil tirado de guata, con toda la ropa babeada, dentro de una carpa que parecia un generador termoelectrico, traspirando hasta el agua que habia dentro de los ojos.

Era algo asi como una experiencia horrible, pero peor.

Me levante, borrachisimo como aun estaba, me despegue la ropa que comenzaba a formar parte de mi piel, me tire agua en la cara, busque mi camara que habria estado tirada por algun lugar, escupí mi tripode y parti a lo que habia ido...

A sacar fotos.

Y que pueblecito mas lindo y pintoresco y lo que tu quieras decir de el, todo muy bonito y la lesera y todo eso que se dice en un pueblecito lindo y pintoresco. Me meti por las callecitas lindas y pintorescas, como haria un turista aleman que visita un pueblecito lindo y pintoresco.

Pudo ser un turista suizo tambien, quizas frances.

Y a la primera callecita llamativa que vi, gire hacia ella, para descubrirle sus secretos, y lo que descubri, me dejo con la baba chorreada por el resto de la cara que aun no habia sido chorreado por la baba con anterioridad.



Era una callecita hermosa, y yo estaba dispuesto a recorrerla hasta el final. Claro, sin tener en cuenta, que es lo que yo consideraba como "el final". Ojala me hubiese echo esa pregunta antes de partir, porque al llegar a lo que yo pensaba, fuera el final de la callesita aquella, se acababan las casas, pero el camino continuaba...

De otro material, con inclinacion y sinuosidad, pero continuaba al fin y al cabo... y yo queria llegar al final.

Camine por aquella huella desertica, arenosa como si nunca hubiese conocido el valor de una gota de agua, en un ascenso por la montaña, bajo el sol que me quemaba los ojos, con los efectos aun de una borrachera todavia presente.

Hubo un momento en que mi corazon latia tan rapido que pensaba que me iba a explotar la cabeza y luego el corazon se me infartaria por el esfuerzo y el calor, y luego explotaria para reunirse con los restos de mi cabeza recientemente explotada.

Hice un hueco en una pared de roca, para tratar de absorber un poco de sombra, y ahi estuve quizas cuanto rato, recuperando el aliento y la temperatura normal, que en ese momento cocinaba un huevo en mi frente. Era terrible, el sol no quemaba... freia!



Pero yo queria seguir aun mas arriba.



La altura que habia ganado ya era muy considerable, y debia plantearme la absurda y estupida irracionalidad de darme vuelta y caminar a la carpa nuevamente. Pero no podia sencillamente parar y caminar al otro lado.

Finalmente la respuesta se hizo ante mi clara como una señal mandada directamente desde el cielo. Un angel ocioso pero de buena voluntad se compadecio de mi estupido raciosinio y afanoso se puso a dibujar un cartel, con el que luego, me tope de frente.



Y la verdad se hizo ante mi, fuerte como el olor del manati juvenil en epoca de apareamiento.

Aliviadisimo, no me quedo mas remedio que volver.

Y como todo gran sacrificio, tiene su recompenza, a la vuelta, nos dirigimos a un oasis natural, donde un rio fluye libremente, entre arboles y flores, y cursa silencioso formando un estanque que sirve de sustento para miles de personas, en la misma condicion que la mia.

Ese fue el viaje hacia el valle, con tantas cosas de mas, y tantas de menos que por aqui no puedo contar. Y tantas cosas mas que pasan, que no se escriben, porque son demasiadas, o porque son innecesarias.



Una experiencia que me va a acompañar hasta un momento muy importante en la vida de todo ser humano, a la que acudire al igual que tu, durante la ultima bocanada de aire que entre en mis pulmones.




Esperemos que sea una bocanada larga.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

La aventura intrepida de un tripode sin razon.

Producto de numerosas carreras en una carretera enferma, arrastrando inclementemente una mochila viajera, que tiene adozada en un extremo un tripode, que se arrastra por la carretera tan inclementente como la mochila viajera, el tripode en cuestion, sufrio un desmembramiento vital, que lo privo inmediatamente de toda funcion util.

Y eso fue en el viaje de ida.

O sea, cuando vi desmembrado, roto, inutil y putrefacto mi tripode, tirado a un lado del camino y aun amarrado a mi mochila, comprendi que la astrofotografia para lo que estaba destinado en el valle del elqui, no era mas que una sucia quimera inutil de un sueño corrupto e infinitamente absurdo.



Ahi se alcanza a ver un poquito.

El tripode llego a la ciudad de la Serena, despues de un viaje de 1200 kilometros, y ahi se quedo, tirado en un rincon debajo de la cama.

El dia del inicio del viaje ( o sea algo asi como el subviaje ) al valle del elqui, antes de tomar el bus, pasamos a una casa de fierros y herramientas, para encontrar la famosa tuerquecita, que era lo unico que le faltaba, y el hombre que atendia tomo las piezas desmembradas y despues de burlarse de mi en mi cara, me dijo que esa pieza ya no la fabricaban y todo lo que me podia dar era una pieza inutil que no me servia.

La compre igual y nos fuimos al valle.

Con el tripode malo y toda la lesera. Tomamos un bus en la serena, negociamos el pasaje hasta el valle, y nos preparamos para dos dias de infinitas aventuras.



Pasamos por el tunel que nos evita nadar por el lago de mentira formado por la represa puclaro, y luego de la oscuridad desesperante de una negrura infinita de un amargo corazon, salimos nuevamente a la luz revitalizante que espera al final de un tubo bajo la tierra.



Pasamos el lago infame, con su agua infame, su aridez perimetral infame, y su artificializacion infame, y luego comenzamos a ver los primeros avistamientos de una forma primitiva de vida, que algunos insisten en llamar: Reino vegetal.

El verde, se hizo cada ves mas intenso, mientras mas nos adentrabamos en el callejon de montañas, y mientras mas verde se hacia el suelo, mas aridos se convertian los cerros. Era un contraste de diferencias tan enorme, como enorme es la diferencia entre la mas grande de las diferencias existentes.



Llegamos finalmente a Pisco Elqui, y comprobamos con bastante poco horror, que el calor que tanto nos habian advertido, no era tal, ni cual, ni el, ni nada. Hacia calor, si esta claro, pero no tanto calor como hace en mi casa un dia corriente.

Encontramos el camping, instalamos la carpa, y antes de desarmar las mochilas, ya nos encontrabamos borrachos todos, hablando burradas y riendonos de estupideces.

Y asi llega la noche, y con la noche, las estrellas, y con las estrellas las personas que les gusta ver estrellas, y de las personas que les gusta ver estrellas, los que les gusta fotografiarlas, y con los que les gusta fotografiarlas, uno encabronado, porque el tripode que estaba ahi botado en un rincon de la carpa, no servia para un carajo.

Ni tan bonitas las estrellas... pffff...

Sea como sea, esa noche, nos dedicamos a destapar y destapar botellas, una tras otra, hasta la mañana, en una fogata enorme, que la gente del camping habia preparado para nosotros.

Esa es una buena politica dentro del camping. 20 o 30 carpas, se encuentran todas separadas, pero a la noche si alguien enciende una fogata enorme, aparecen personas de todas las carpas con sus respectivos licores, para compartirlos con los desconocidos. Derrepente aparece una guitarra, y todos cantando, hablando con desconocidos, y riendo de nada, bajo un cielo estrellado como si no hubiera espacio para poner una estrella mas.



El tripode tirado ahi en la carpa, no me impidio hacer esta secuencia.

Llego la mañana, y con la mañana el sol, y con el sol el calor, y con el calor, un imbecil tirado de guata, con toda la ropa babeada, dentro de una carpa que parecia un generador termoelectrico, traspirando hasta el agua que habia dentro de los ojos.

Era algo asi como una experiencia horrible, pero peor.

Me levante, borrachisimo como aun estaba, me despegue la ropa que comenzaba a formar parte de mi piel, me tire agua en la cara, busque mi camara que habria estado tirada por algun lugar, escupí mi tripode y parti a lo que habia ido...

A sacar fotos.

Y que pueblecito mas lindo y pintoresco y lo que tu quieras decir de el, todo muy bonito y la lesera y todo eso que se dice en un pueblecito lindo y pintoresco. Me meti por las callecitas lindas y pintorescas, como haria un turista aleman que visita un pueblecito lindo y pintoresco.

Pudo ser un turista suizo tambien, quizas frances.

Y a la primera callecita llamativa que vi, gire hacia ella, para descubrirle sus secretos, y lo que descubri, me dejo con la baba chorreada por el resto de la cara que aun no habia sido chorreado por la baba con anterioridad.



Era una callecita hermosa, y yo estaba dispuesto a recorrerla hasta el final. Claro, sin tener en cuenta, que es lo que yo consideraba como "el final". Ojala me hubiese echo esa pregunta antes de partir, porque al llegar a lo que yo pensaba, fuera el final de la callesita aquella, se acababan las casas, pero el camino continuaba...

De otro material, con inclinacion y sinuosidad, pero continuaba al fin y al cabo... y yo queria llegar al final.

Camine por aquella huella desertica, arenosa como si nunca hubiese conocido el valor de una gota de agua, en un ascenso por la montaña, bajo el sol que me quemaba los ojos, con los efectos aun de una borrachera todavia presente.

Hubo un momento en que mi corazon latia tan rapido que pensaba que me iba a explotar la cabeza y luego el corazon se me infartaria por el esfuerzo y el calor, y luego explotaria para reunirse con los restos de mi cabeza recientemente explotada.

Hice un hueco en una pared de roca, para tratar de absorber un poco de sombra, y ahi estuve quizas cuanto rato, recuperando el aliento y la temperatura normal, que en ese momento cocinaba un huevo en mi frente. Era terrible, el sol no quemaba... freia!



Pero yo queria seguir aun mas arriba.



La altura que habia ganado ya era muy considerable, y debia plantearme la absurda y estupida irracionalidad de darme vuelta y caminar a la carpa nuevamente. Pero no podia sencillamente parar y caminar al otro lado.

Finalmente la respuesta se hizo ante mi clara como una señal mandada directamente desde el cielo. Un angel ocioso pero de buena voluntad se compadecio de mi estupido raciosinio y afanoso se puso a dibujar un cartel, con el que luego, me tope de frente.



Y la verdad se hizo ante mi, fuerte como el olor del manati juvenil en epoca de apareamiento.

Aliviadisimo, no me quedo mas remedio que volver.

Y como todo gran sacrificio, tiene su recompenza, a la vuelta, nos dirigimos a un oasis natural, donde un rio fluye libremente, entre arboles y flores, y cursa silencioso formando un estanque que sirve de sustento para miles de personas, en la misma condicion que la mia.

Ese fue el viaje hacia el valle, con tantas cosas de mas, y tantas de menos que por aqui no puedo contar. Y tantas cosas mas que pasan, que no se escriben, porque son demasiadas, o porque son innecesarias.



Una experiencia que me va a acompañar hasta un momento muy importante en la vida de todo ser humano, a la que acudire al igual que tu, durante la ultima bocanada de aire que entre en mis pulmones.




Esperemos que sea una bocanada larga.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

miércoles, 31 de enero de 2007

Bienvenidos a La Serena.

A pesar de que eran las 6 de la mañana, aun no salia el sol, y estabamos con ropita de dia soleado, nos sentimos importantemente felices por bajar de ese bus de moledera y poder movernos un poco para quemar un poco de calorias y liberar un poco de calor.

Cuando puse di el primer paso, me senti como se debio haber sentido neil armstrong cuando llego a la luna. Que horrible es mi arrogancia de pensar que me pude sentir igual que el primer hombre que dio un paso en la luna, pero en realidad, me referia al paso que ejemplifica a la culminacion fisica de un largo viaje.

Ustedes me entienden.

Nos pusimos las mochilas al hombro y casi inmediatamente se nos presento ante nosotros, firme como un muro de rocas, una duda irremediable: Y ahora, que vamos a hacer?

Asi que lo primero es lo primero. Partimos al baño a sacarnos las inmundicias de la cara, de los ojos, de las muelas, lo que nos daria el derecho innegable de vagandear por la ciudad en forma... decente.

En sentido figurado, claro.

Tomamos nuevamente nuestras mochilas, y caminamos al primer lugar que debio ser un destino seguro: El mar, y su faro.

Que fabulosos son los faros. Si hay algo que debo agradecer a la civilizacion humana, es la creacion de los faros. Son enormes, comunmente bellos, se encuentran en lugares fantasticos, por lo general roquerios, y son recientemente inutiles y obsoletos.

Razon por la cual logicamente podria pensarse que deberian ser eliminados, y aunque se han resistido a desaparecer, lo iran haciendo poco a poco, a menos que comiencen a considerarse patrimonio historico mundial.

Y dudo que lo hagan.

Sea como sea, parti al faro de La Serena con la mas grande de todas las ilusiones, motivos a los cuales ya me he referido, y al llegar, me encuentro con la mas absurda y enorme de todas las desiluciones.

Una mole enorme de concreto viejo, mal pintado, gastado, rayado completamente, descascarado, derrumbado y a punto de desplomarse.

Si lo van a tener asi, mejor lo echan abajo, porque es una verdadera verguenza. Es el emblema de la ciudad, y ahora es cuna de delincuentes y marginales.

Una pena.




Pero esta en la playa, en la arena. Asi que antes de que saliera el sol, ya estabamos tirados de espalda al cielo, mojados como asnos por la bruma marina matinal, el aire salado, y ese frio costero del norte, que porfiado como el mismo, se introduce por los poros y te congela el centro de los huesos.

Algo asi.

Despues de la deprimente realidad, se presento ante nosotros una duda aun mayor que la anterior, porque ahora si que no teniamos nada que hacer. Era domingo, eran las 6 y media de la mañana, y nada de nada, habia que pudieramos hacer.

Bueno, la imaginacion es grande... asi que caminamos de vuelta, los 3 kilometros que nos separaban del terminal de buses, donde dejamos los bolsos, y armados solo con la camara y un gas paralizante de defensa personal, salimos a recorrer la en ese entonces, desconocida y fantastica ciudad de la serena.

Desilucionados por la aventura del faro, nos pusimos a caminar por la ciudad, y lo que encontramos nos dejo babosos y recalcitrantes.

Callecitas de puerto, silenciosas y limpias. Una calma que viajaba con nosotros a la vuelta cada esquina, mientras las sombras que fueron hace minutos alargadas, se convierten en colores y formas fantasticas.

Casitas blancas bien definidas, con su cultura propia y una identidad unica que las hacia diferentes de todas las demas, pero a la vez iguales a todas, por compartir ese fabuloso legado de pertenecer a esa ciudad.



Un fabuloso legado.

Pasaron las horas, y nosotros pasamos con ellas. Llego el hambre, y contentos la combatimos, recorrimos calles, pasajes, lugares, museos y centros comerciales. Buscamos alojamiento y cuando una casa nos parecia bonita, nos invitaban entrar para conocerla.

¿Quien dijo que la gente del norte era poco amigable?

Dormimos tirados en el pasto de una plaza, devorados por las hormigas, esperando una banda callejera que nunca se presento, caminamos, caminamos, y seguimos caminando, y cuando terminamos de caminarlo todo, volvimos a caminarlo todo otra vez.

Todo con la desinteresada y sincera ayuda de cristobal, mi gps. Que maravilla es la tecnologia que nos facilito tan fastanticamente todas las cosas.

Cuando encontrabamos algo que nos parecia interesante, marcabamos el punto, y luego para volver al lugar, el aparatito nos guiaba por las desconocidas y reconditos vericuetos de una ciudad anonima y completamente ajena.



Llego la tarde, con ella el sabor eterno de un atardecer marino, las personas que se retiraban ya a sus casas, y nosotros sin todavia lugar para alojar. Sentados al frente del mar nos despreocupabamos de la inevitable preocupacion de encontrar alojamiento.

Pero este mundo cruel, de tan cruel que es, es hermoso y bondadoso al mismo tiempo, nos entrego todo resuelto para que no tuvieramos que preocuparnos de nada.

Mi primo nos fue a buscar para que fueramos a dormir a la casa de mi tia. Hay veces que uno se preocupa por tonteras que no valen la pena y es porque muchas veces uno olvida que esta rodeado de personas hermosas que te solucionan los problemas, muchas veces sin haber pedido nada. Que alegria saber que estamos rodeados de personas de buen corazon.




Fue un dia muy feliz.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Bienvenidos a La Serena.

A pesar de que eran las 6 de la mañana, aun no salia el sol, y estabamos con ropita de dia soleado, nos sentimos importantemente felices por bajar de ese bus de moledera y poder movernos un poco para quemar un poco de calorias y liberar un poco de calor.

Cuando puse di el primer paso, me senti como se debio haber sentido neil armstrong cuando llego a la luna. Que horrible es mi arrogancia de pensar que me pude sentir igual que el primer hombre que dio un paso en la luna, pero en realidad, me referia al paso que ejemplifica a la culminacion fisica de un largo viaje.

Ustedes me entienden.

Nos pusimos las mochilas al hombro y casi inmediatamente se nos presento ante nosotros, firme como un muro de rocas, una duda irremediable: Y ahora, que vamos a hacer?

Asi que lo primero es lo primero. Partimos al baño a sacarnos las inmundicias de la cara, de los ojos, de las muelas, lo que nos daria el derecho innegable de vagandear por la ciudad en forma... decente.

En sentido figurado, claro.

Tomamos nuevamente nuestras mochilas, y caminamos al primer lugar que debio ser un destino seguro: El mar, y su faro.

Que fabulosos son los faros. Si hay algo que debo agradecer a la civilizacion humana, es la creacion de los faros. Son enormes, comunmente bellos, se encuentran en lugares fantasticos, por lo general roquerios, y son recientemente inutiles y obsoletos.

Razon por la cual logicamente podria pensarse que deberian ser eliminados, y aunque se han resistido a desaparecer, lo iran haciendo poco a poco, a menos que comiencen a considerarse patrimonio historico mundial.

Y dudo que lo hagan.

Sea como sea, parti al faro de La Serena con la mas grande de todas las ilusiones, motivos a los cuales ya me he referido, y al llegar, me encuentro con la mas absurda y enorme de todas las desiluciones.

Una mole enorme de concreto viejo, mal pintado, gastado, rayado completamente, descascarado, derrumbado y a punto de desplomarse.

Si lo van a tener asi, mejor lo echan abajo, porque es una verdadera verguenza. Es el emblema de la ciudad, y ahora es cuna de delincuentes y marginales.

Una pena.




Pero esta en la playa, en la arena. Asi que antes de que saliera el sol, ya estabamos tirados de espalda al cielo, mojados como asnos por la bruma marina matinal, el aire salado, y ese frio costero del norte, que porfiado como el mismo, se introduce por los poros y te congela el centro de los huesos.

Algo asi.

Despues de la deprimente realidad, se presento ante nosotros una duda aun mayor que la anterior, porque ahora si que no teniamos nada que hacer. Era domingo, eran las 6 y media de la mañana, y nada de nada, habia que pudieramos hacer.

Bueno, la imaginacion es grande... asi que caminamos de vuelta, los 3 kilometros que nos separaban del terminal de buses, donde dejamos los bolsos, y armados solo con la camara y un gas paralizante de defensa personal, salimos a recorrer la en ese entonces, desconocida y fantastica ciudad de la serena.

Desilucionados por la aventura del faro, nos pusimos a caminar por la ciudad, y lo que encontramos nos dejo babosos y recalcitrantes.

Callecitas de puerto, silenciosas y limpias. Una calma que viajaba con nosotros a la vuelta cada esquina, mientras las sombras que fueron hace minutos alargadas, se convierten en colores y formas fantasticas.

Casitas blancas bien definidas, con su cultura propia y una identidad unica que las hacia diferentes de todas las demas, pero a la vez iguales a todas, por compartir ese fabuloso legado de pertenecer a esa ciudad.



Un fabuloso legado.

Pasaron las horas, y nosotros pasamos con ellas. Llego el hambre, y contentos la combatimos, recorrimos calles, pasajes, lugares, museos y centros comerciales. Buscamos alojamiento y cuando una casa nos parecia bonita, nos invitaban entrar para conocerla.

¿Quien dijo que la gente del norte era poco amigable?

Dormimos tirados en el pasto de una plaza, devorados por las hormigas, esperando una banda callejera que nunca se presento, caminamos, caminamos, y seguimos caminando, y cuando terminamos de caminarlo todo, volvimos a caminarlo todo otra vez.

Todo con la desinteresada y sincera ayuda de cristobal, mi gps. Que maravilla es la tecnologia que nos facilito tan fastanticamente todas las cosas.

Cuando encontrabamos algo que nos parecia interesante, marcabamos el punto, y luego para volver al lugar, el aparatito nos guiaba por las desconocidas y reconditos vericuetos de una ciudad anonima y completamente ajena.



Llego la tarde, con ella el sabor eterno de un atardecer marino, las personas que se retiraban ya a sus casas, y nosotros sin todavia lugar para alojar. Sentados al frente del mar nos despreocupabamos de la inevitable preocupacion de encontrar alojamiento.

Pero este mundo cruel, de tan cruel que es, es hermoso y bondadoso al mismo tiempo, nos entrego todo resuelto para que no tuvieramos que preocuparnos de nada.

Mi primo nos fue a buscar para que fueramos a dormir a la casa de mi tia. Hay veces que uno se preocupa por tonteras que no valen la pena y es porque muchas veces uno olvida que esta rodeado de personas hermosas que te solucionan los problemas, muchas veces sin haber pedido nada. Que alegria saber que estamos rodeados de personas de buen corazon.




Fue un dia muy feliz.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

martes, 23 de enero de 2007

Realidad surreal acerca del viaje...

Nos costo, pero iniciamos el viaje.

Inicialmente, el viaje partia el lunes 15 de enero, pero las circunstancias inevitables de un futuro sin precedentes, hicieron postergar y postergar el viaje en forma permanente e indefinida.

Sea como sea, la fecha limite del encuentro con lo inevitable, se dio para el viernes algo. Y digo algo, porque ya no se, ni quiero acordarme de la fecha.

Alojamos en la casa de poroto el jueves en la noche, para poder salir tempranisimo en la mañana a hacer la tan venturosa y siempre carente de probabilidad, la mal llamada maniobra: Autostop o hacer dedo como decimos los chilenos.

En consecuencia, el infalible plan para salir temprano, obviamente debia fallar, y como no podiamos fallar en nuestra falla, fallamos, obvio.



O sea, salimos a la hora del loly... que es bastante tarde. Algo asi como despues de almuerzo. Caminamos los dos kilometros que nos separan de la ruta 5, y una vez ahi, nos separamos por primera vez de nuestras mochilas y al primer auto, paramos el dedo.

Anyway como dicen en otros paises, lo primero que paro, y despues de bastante rato, fue un bus que nos llevo directamente a un lugar bastante propicio para la maniobra "dedo". Viajamos 10 minutos y nos bajamos para volver al "dedo".

Y estuvimos ahi horas. Varias, muchas, demasiadas. Nadie lleva, nadie nada, todos pasan, nadie para. El desanimo se apodero de nosotros y con el desanimo, tambien la desesperanza. No teniamos ni fuerzas para levantar la mano. Hacia un calor impresionante.

Ya iban varias horas, muchas, demasiadas, cuando derrepente, alla a lo lejos, un jeep habia parado. Al principio no lo creimos y ni siquiera tomamos las mochilas. No las tomamos hasta que el jeep empezo a retroceder y se paro al lado de nosotros. Ahi recien caimos que la situacion era real, y le preguntamos timidamente por la ventana que llevaba abajo...

... nos va a llevaaaar??

Y despues de las presentaciones formales, nos montamos arriba con nuestras mochilas y todo. Resulto ser un marino, que llevaba un viaje conduciendo mas de 3 mil kilometros desde la ciudad mas austral de Chile. Iba aburridisimo, asi que no encontro mejor forma de entretenerse, que subir dos mochileros mas aburridos que el mismo.

Todos deseosos de viajar y conversar.

Como las cosas no son maravillosas, nos dejo en Los Angeles... a 150 kilometros de mi casa... 150 kilometros que no hubieramos recorrido de otra forma.



Un buen tipo.

Y de nuevo la funcia inutil de pararle el dedo a todos los babosos. Para que vamos a perder tiempo en decir que perdimos todo el tiempo parando dedos a todos los babosos. Sea como sea, impresionantemente, tuvimos la increible suerte de ser recibidos como pasajeros en el peor desastre de la historia automotriz.

Un camion utilitario.

Y para colmo, en la parte trasera, donde se escuchaban seguramente los mismos ruidos que algun dia fueron grabados directamente desde el infierno. Nos guste o no, nos estabamos moviendo, y no nos falto, ni sobro tiempo para reirnos en nuestra cara de nuestra humilde miseria.



Y nos guste o no tambien, el viaje duro menos de lo que dura un politico en el purgatorio. Tuvimos que bajarnos, y en ese momento no hubo nada mas que hacer.

Hicimos de todo, incluso aquello para que un auto se detuviera, pero no hubo forma, no hubo manera, perdimos las esperanzas, y junto con ellas los ultimos rayos solares del dia que ya terminaba.

Nos resignamos a nuestro destino fatal, y asumiamos que no ibamos a llegar a La Serena en un solo dia. Asi que armados esta vez, y nuevamente con un nuevo animo, nos dispusimos a buscar el lugar perfecto para plantar nuestra carpa.

No fue dificil, arboles, estrellas, pasto y muchos caballos hacen la diferencia. Pasamos la noche entera escuchando rugir los camiones por la carretera, mientras pasaban feroces y fulgurantes para reencontrarse una vez mas con sus inciertos destinos.

La naturaleza del aburrimiento y el proposito del viaje nos hicieron entretenernos bastante con los juegos de luces que se ven todos los dias en una carretera mal iluminada con gigantes camiones que la curzan veloces. Y de entre muchas fotografias que tomamos, hay algunas que representan la mas cruda desesperacion mas fuertemente que otras...



... aunque a esa hora ya todo volvia a ser alegrias.

Como dato curioso, nuestro principal problema radicaba en la obtencion del vital elemento hidrico, y nos dirigimos a una estacion gasolinera para conseguirla. Grande fue nuestra sorpresa, que al llegar nosotros, la encontramos completamente abandonada.

Sin luces, sin gente, sin nadie. Era la inspiracion perfecta para el rodaje de una excelente pelicula de terror, donde dos inocentes pero valientes y aguerridos jovenes, sufren una muerte horrible, a manos del asesino del algodon de azucar.

O una tontera como esa.

Nos metimos adonde pudimos, gritamos, llamamos, y golpeamos, pero no hubo caso, nadie respondio. Y no hubiesemos seguido llamando, si no hubiesemos tenido la certeza que habia alguien, porque habia un auto en un lugar donde no debia haber ninguno... en el caso de que no hubiese alguien.

Y despues de un rato, se prendio una luz, algo asi como la escotilla de Lost, y se abrio una puerta. Partimos inmediatamente para entablar comunicacion, y desde la puerta, oimos una voz muy chillona de una mujer que gritaba que pasa.

Y la vimos, una gorda bien gruesa salio de la puerta, y se quedo mirandonos como si fueramos marcianos. Le alcanzamos a preguntar si tenia agua, y nos dijo que ahi no habia nada de nada. Misteriosa la gorda, como si hubiese estado escondida... me imagino que estaba viviendo en la estacion abandonada...

Conseguimos agua en un peaje, y despues de sacar miles de fotos mas, nos pusimos a dormir.

Al otro dia comprendimos despues de varios intentos vanos, que no ibamos a llegar asi como asi a La Serena, y caimos en la endemoniada tentacion de pagar un pasaje. No habia otra salida, estabamos al borde de la mas endemoniada de las insolaciones y no habia un solo lugar para esconderse de ese endiablado sol.



Pasaban y pasaban miles de auto, y pasaban nada mas. Cuando el agua de las botellas se puso tan caliente como para hacer un buen cafe, comprendimos que no habia mas que hacer. Era quedarse y morir, o pagar un bus y partir.

Como podras comprobar, seguimos vivos, asi que te imaginaras que fue lo que hicimos. No nos resignabamos todavia a llegar a La Serena en bus, porque teniamos la vana esperanza de que alguien de buena voluntad nos llevara.

... asi que nos bajamos.

Y a la hora despues volvimos a tomar otro bus. Y asi sucesivamente nos bajamos y subimos a buses varias veces... nos salio carisimo. Estupidos, como gastamos plata por las puras. Sea como sea, tomamos el bus final que nos llevo a santiago, nuestra capital, y ahi fue un mero tramite bajarse de un bus para subirse a otro.

Resumiendo, el pasaje nos salio carisimo. Con esto de las vacaciones y el cambio de temporada, los pasajes estan ultra caros. Con el puro pasaje desde Santiago a La Serena, estuve con diarrea como 4 horas.

Compramos el pasaje mas barato que pudimso encontrar, en los buses mas indecentes que fuera posible, y al momento de ver la chatarra en la que ibamos a viajar, quedamos con la boca requetebien abierta: Un bus fantastico, con todo lo necesario para viajar de lujo, con asientos de cuero incluidos. Yo el estupido, pensando que nos ibamos a subir en una chatarra, pedi los asientos del medio, porque al final siempre esta el baño, y ni ahi con andar oliendo cacas ajenas. Pero cuando llegamos, nos dimos cuenta que el mismo baño estaba al medio, asi que nos tuvimos que mamar todas las fragancias anales de los pasajeros durante 6 horas seguidas.

Sea como sea, el bus partia a las 11 de la noche, y en Santiago hacia un calor atroz, razon por la cual es innecesario y absolutamente absurdo andar abrigado. Entonces guiandonos por la logica, metimos nuestros bolsos en la zona de carga, y partio el bus.

Y cuando partio, pensamos que a pesar de que estabamos vestidos como para ir a la playa, con las frazadas del bus quedariamos bastante bien. Le preguntamos al hombre de los pasajes.

- Frazadas? Cuales frazadas?

Suficiente. Tendriamos que arreglarnolas por nosotros mismos. Eramos fuertes, valientes y jovenes, podiamos arreglarnos contra el frio, el olor a caca y el aire acondicionado.

Nos matamos de frio.

Poroto trato de dormir, pero yo no hice ni el intento. No hubo caso. Me meti las manos debajo de la polera, y me acurruque como lo haria un chanchito de tierra. No hubo caso, el frio era mas fuerte.

Despues de 6 horribles y catastroficas horas, a las 6 de la mañana podiamos decir por fin...




... llegamos a La Serena ( ahi ya se notan las palmeras )

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Realidad surreal acerca del viaje...

Nos costo, pero iniciamos el viaje.

Inicialmente, el viaje partia el lunes 15 de enero, pero las circunstancias inevitables de un futuro sin precedentes, hicieron postergar y postergar el viaje en forma permanente e indefinida.

Sea como sea, la fecha limite del encuentro con lo inevitable, se dio para el viernes algo. Y digo algo, porque ya no se, ni quiero acordarme de la fecha.

Alojamos en la casa de poroto el jueves en la noche, para poder salir tempranisimo en la mañana a hacer la tan venturosa y siempre carente de probabilidad, la mal llamada maniobra: Autostop o hacer dedo como decimos los chilenos.

En consecuencia, el infalible plan para salir temprano, obviamente debia fallar, y como no podiamos fallar en nuestra falla, fallamos, obvio.



O sea, salimos a la hora del loly... que es bastante tarde. Algo asi como despues de almuerzo. Caminamos los dos kilometros que nos separan de la ruta 5, y una vez ahi, nos separamos por primera vez de nuestras mochilas y al primer auto, paramos el dedo.

Anyway como dicen en otros paises, lo primero que paro, y despues de bastante rato, fue un bus que nos llevo directamente a un lugar bastante propicio para la maniobra "dedo". Viajamos 10 minutos y nos bajamos para volver al "dedo".

Y estuvimos ahi horas. Varias, muchas, demasiadas. Nadie lleva, nadie nada, todos pasan, nadie para. El desanimo se apodero de nosotros y con el desanimo, tambien la desesperanza. No teniamos ni fuerzas para levantar la mano. Hacia un calor impresionante.

Ya iban varias horas, muchas, demasiadas, cuando derrepente, alla a lo lejos, un jeep habia parado. Al principio no lo creimos y ni siquiera tomamos las mochilas. No las tomamos hasta que el jeep empezo a retroceder y se paro al lado de nosotros. Ahi recien caimos que la situacion era real, y le preguntamos timidamente por la ventana que llevaba abajo...

... nos va a llevaaaar??

Y despues de las presentaciones formales, nos montamos arriba con nuestras mochilas y todo. Resulto ser un marino, que llevaba un viaje conduciendo mas de 3 mil kilometros desde la ciudad mas austral de Chile. Iba aburridisimo, asi que no encontro mejor forma de entretenerse, que subir dos mochileros mas aburridos que el mismo.

Todos deseosos de viajar y conversar.

Como las cosas no son maravillosas, nos dejo en Los Angeles... a 150 kilometros de mi casa... 150 kilometros que no hubieramos recorrido de otra forma.



Un buen tipo.

Y de nuevo la funcia inutil de pararle el dedo a todos los babosos. Para que vamos a perder tiempo en decir que perdimos todo el tiempo parando dedos a todos los babosos. Sea como sea, impresionantemente, tuvimos la increible suerte de ser recibidos como pasajeros en el peor desastre de la historia automotriz.

Un camion utilitario.

Y para colmo, en la parte trasera, donde se escuchaban seguramente los mismos ruidos que algun dia fueron grabados directamente desde el infierno. Nos guste o no, nos estabamos moviendo, y no nos falto, ni sobro tiempo para reirnos en nuestra cara de nuestra humilde miseria.



Y nos guste o no tambien, el viaje duro menos de lo que dura un politico en el purgatorio. Tuvimos que bajarnos, y en ese momento no hubo nada mas que hacer.

Hicimos de todo, incluso aquello para que un auto se detuviera, pero no hubo forma, no hubo manera, perdimos las esperanzas, y junto con ellas los ultimos rayos solares del dia que ya terminaba.

Nos resignamos a nuestro destino fatal, y asumiamos que no ibamos a llegar a La Serena en un solo dia. Asi que armados esta vez, y nuevamente con un nuevo animo, nos dispusimos a buscar el lugar perfecto para plantar nuestra carpa.

No fue dificil, arboles, estrellas, pasto y muchos caballos hacen la diferencia. Pasamos la noche entera escuchando rugir los camiones por la carretera, mientras pasaban feroces y fulgurantes para reencontrarse una vez mas con sus inciertos destinos.

La naturaleza del aburrimiento y el proposito del viaje nos hicieron entretenernos bastante con los juegos de luces que se ven todos los dias en una carretera mal iluminada con gigantes camiones que la curzan veloces. Y de entre muchas fotografias que tomamos, hay algunas que representan la mas cruda desesperacion mas fuertemente que otras...



... aunque a esa hora ya todo volvia a ser alegrias.

Como dato curioso, nuestro principal problema radicaba en la obtencion del vital elemento hidrico, y nos dirigimos a una estacion gasolinera para conseguirla. Grande fue nuestra sorpresa, que al llegar nosotros, la encontramos completamente abandonada.

Sin luces, sin gente, sin nadie. Era la inspiracion perfecta para el rodaje de una excelente pelicula de terror, donde dos inocentes pero valientes y aguerridos jovenes, sufren una muerte horrible, a manos del asesino del algodon de azucar.

O una tontera como esa.

Nos metimos adonde pudimos, gritamos, llamamos, y golpeamos, pero no hubo caso, nadie respondio. Y no hubiesemos seguido llamando, si no hubiesemos tenido la certeza que habia alguien, porque habia un auto en un lugar donde no debia haber ninguno... en el caso de que no hubiese alguien.

Y despues de un rato, se prendio una luz, algo asi como la escotilla de Lost, y se abrio una puerta. Partimos inmediatamente para entablar comunicacion, y desde la puerta, oimos una voz muy chillona de una mujer que gritaba que pasa.

Y la vimos, una gorda bien gruesa salio de la puerta, y se quedo mirandonos como si fueramos marcianos. Le alcanzamos a preguntar si tenia agua, y nos dijo que ahi no habia nada de nada. Misteriosa la gorda, como si hubiese estado escondida... me imagino que estaba viviendo en la estacion abandonada...

Conseguimos agua en un peaje, y despues de sacar miles de fotos mas, nos pusimos a dormir.

Al otro dia comprendimos despues de varios intentos vanos, que no ibamos a llegar asi como asi a La Serena, y caimos en la endemoniada tentacion de pagar un pasaje. No habia otra salida, estabamos al borde de la mas endemoniada de las insolaciones y no habia un solo lugar para esconderse de ese endiablado sol.



Pasaban y pasaban miles de auto, y pasaban nada mas. Cuando el agua de las botellas se puso tan caliente como para hacer un buen cafe, comprendimos que no habia mas que hacer. Era quedarse y morir, o pagar un bus y partir.

Como podras comprobar, seguimos vivos, asi que te imaginaras que fue lo que hicimos. No nos resignabamos todavia a llegar a La Serena en bus, porque teniamos la vana esperanza de que alguien de buena voluntad nos llevara.

... asi que nos bajamos.

Y a la hora despues volvimos a tomar otro bus. Y asi sucesivamente nos bajamos y subimos a buses varias veces... nos salio carisimo. Estupidos, como gastamos plata por las puras. Sea como sea, tomamos el bus final que nos llevo a santiago, nuestra capital, y ahi fue un mero tramite bajarse de un bus para subirse a otro.

Resumiendo, el pasaje nos salio carisimo. Con esto de las vacaciones y el cambio de temporada, los pasajes estan ultra caros. Con el puro pasaje desde Santiago a La Serena, estuve con diarrea como 4 horas.

Compramos el pasaje mas barato que pudimso encontrar, en los buses mas indecentes que fuera posible, y al momento de ver la chatarra en la que ibamos a viajar, quedamos con la boca requetebien abierta: Un bus fantastico, con todo lo necesario para viajar de lujo, con asientos de cuero incluidos. Yo el estupido, pensando que nos ibamos a subir en una chatarra, pedi los asientos del medio, porque al final siempre esta el baño, y ni ahi con andar oliendo cacas ajenas. Pero cuando llegamos, nos dimos cuenta que el mismo baño estaba al medio, asi que nos tuvimos que mamar todas las fragancias anales de los pasajeros durante 6 horas seguidas.

Sea como sea, el bus partia a las 11 de la noche, y en Santiago hacia un calor atroz, razon por la cual es innecesario y absolutamente absurdo andar abrigado. Entonces guiandonos por la logica, metimos nuestros bolsos en la zona de carga, y partio el bus.

Y cuando partio, pensamos que a pesar de que estabamos vestidos como para ir a la playa, con las frazadas del bus quedariamos bastante bien. Le preguntamos al hombre de los pasajes.

- Frazadas? Cuales frazadas?

Suficiente. Tendriamos que arreglarnolas por nosotros mismos. Eramos fuertes, valientes y jovenes, podiamos arreglarnos contra el frio, el olor a caca y el aire acondicionado.

Nos matamos de frio.

Poroto trato de dormir, pero yo no hice ni el intento. No hubo caso. Me meti las manos debajo de la polera, y me acurruque como lo haria un chanchito de tierra. No hubo caso, el frio era mas fuerte.

Despues de 6 horribles y catastroficas horas, a las 6 de la mañana podiamos decir por fin...




... llegamos a La Serena ( ahi ya se notan las palmeras )

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

lunes, 22 de enero de 2007

Ay Caray...!!

Fantasticidades metafisicas de la comicidad marciana.

En este momento me encuentro sentado al frente de un computador, igual que tu. Pero por la ventana entra aire, igual que tu. Este aire es salado... el tuyo igual?

Y al fondo se ve el mar... Un mar absolutamente inmenso y enormemente azul y profundo. El oceano pacifico.

Esta de noche, y solo se ven las olas reventando alla abajo, iluminadas por millones de luces de esta ciudad fantastica. A lo lejos, en una peninsula se ve lo que queda de un fuerte, rodeado por infinitas luces de una ciudad tan cercana como distante.



Todo es magico, todo es absurdo, todo es fantastico.

Es increible estar aca, y sentir, mas que entender, todas las cosas que he visto.

Ahora no tengo tiempo, pero ya contare detalles de esta asombrosa aventura.

Hoy, las noches de serena, y mañana... las noches del valle.

Saludos a todos.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Ay Caray...!!

Fantasticidades metafisicas de la comicidad marciana.

En este momento me encuentro sentado al frente de un computador, igual que tu. Pero por la ventana entra aire, igual que tu. Este aire es salado... el tuyo igual?

Y al fondo se ve el mar... Un mar absolutamente inmenso y enormemente azul y profundo. El oceano pacifico.

Esta de noche, y solo se ven las olas reventando alla abajo, iluminadas por millones de luces de esta ciudad fantastica. A lo lejos, en una peninsula se ve lo que queda de un fuerte, rodeado por infinitas luces de una ciudad tan cercana como distante.



Todo es magico, todo es absurdo, todo es fantastico.

Es increible estar aca, y sentir, mas que entender, todas las cosas que he visto.

Ahora no tengo tiempo, pero ya contare detalles de esta asombrosa aventura.

Hoy, las noches de serena, y mañana... las noches del valle.

Saludos a todos.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

jueves, 18 de enero de 2007

Nose de que escribir...

Pero resumidas cuentas, ya me voy mañana.

Aqui al lado de mi computador hay...

Una camara lista, con su estuche incluido, o incluida en su estuche, da lo mismo. Un cuchillo preparado, listo y afilado para cualquier situacion, una luz de minero, de esas que se usan en el casco, una cortaplumas de esas que hacen de todo y mucho mas, 5 pares de pilas o baterias, su cargador, la bateria extra de mi camara, su cargador, un parasol para el lente, un cable usb, una caja dvd con un cd y un dvd para respaldar mis fotos en el camino, un bolso y mi gps.

Casi todo lo necesario para cruzar el congo a pie.

Esta todo bien, tengo ganas de salir... hace tanto tiempo que no salgo. No incluyo como salida mi viaje a estados unidos, porque no fue un viaje de descanzo, aunque lo haya incluido.

Este es uno de esos viejos viajes que uno hacia cuando era chico, donde no habian preocupaciones, ni de tiempo, ni de espacio, ni dinero.

Es dificil hacer estas cosas hoy en dia.

Este es un reencuentro con mi infancia.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Nose de que escribir...

Pero resumidas cuentas, ya me voy mañana.

Aqui al lado de mi computador hay...

Una camara lista, con su estuche incluido, o incluida en su estuche, da lo mismo. Un cuchillo preparado, listo y afilado para cualquier situacion, una luz de minero, de esas que se usan en el casco, una cortaplumas de esas que hacen de todo y mucho mas, 5 pares de pilas o baterias, su cargador, la bateria extra de mi camara, su cargador, un parasol para el lente, un cable usb, una caja dvd con un cd y un dvd para respaldar mis fotos en el camino, un bolso y mi gps.

Casi todo lo necesario para cruzar el congo a pie.

Esta todo bien, tengo ganas de salir... hace tanto tiempo que no salgo. No incluyo como salida mi viaje a estados unidos, porque no fue un viaje de descanzo, aunque lo haya incluido.

Este es uno de esos viejos viajes que uno hacia cuando era chico, donde no habian preocupaciones, ni de tiempo, ni de espacio, ni dinero.

Es dificil hacer estas cosas hoy en dia.

Este es un reencuentro con mi infancia.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

lunes, 15 de enero de 2007

Sobre guerras y estupideces varias.

Ahora ultimo he tenido la oportunidad de compartir con muchisimos argentinos, y curiosa experiencia es encontrarme con personas que fantasticamente te parecen en extremo agradables.

Curioso dato es el que hace unos años estuvimos ( y seguimos estando ) a punto de repartirnos balazos.

Que estupidas son las guerras...

Alguien dijo por ahi, que si alguien quiere robarte algo, mejor se lo regalas, y asi nadie podra quitarte nada.

Pero en este caso... con que nos quedariamos nosotros?!

Un abrazo argentino.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Sobre guerras y estupideces varias.

Ahora ultimo he tenido la oportunidad de compartir con muchisimos argentinos, y curiosa experiencia es encontrarme con personas que fantasticamente te parecen en extremo agradables.

Curioso dato es el que hace unos años estuvimos ( y seguimos estando ) a punto de repartirnos balazos.

Que estupidas son las guerras...

Alguien dijo por ahi, que si alguien quiere robarte algo, mejor se lo regalas, y asi nadie podra quitarte nada.

Pero en este caso... con que nos quedariamos nosotros?!

Un abrazo argentino.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Ya, se acabo.

Deje el trabajo, y no fue para nada alegrias.

Pensaba que iba a ser mas facil, pero me impresione encontramre muerto de pena dejando algo que en el fondo, me gustaba hacer. Estaba claro, sacrifique todos mis findesemanas, mis horas de descanzo, los viajes con mis amigos, horas importantisimas de estudio, dormir hasta tarde los domingos, las comidas familiares, los cumpleaños de mis amigos, ser el ultimo que llega a la navidad, ser el ultimo que llega al año nuevo, el ultimo que se acuesta y el primero que se levanta...

... y tantas miles de cosas mas.

Pero me encariñe. Me encariñe de todas esas fabulosas personas que trabajaban conmigo y que sacrificaban lo mismo que yo. Con ellos, pasabamos horas esperando terminar para poder volver con nuestras familias. Con ellos nos apoyabamos cuando algo estaba mal, y nos reiamos cuando algo estaba bien.

Con ellos comparti todos los findesemanas de los dos ultimos años de mi vida.

Fue una experiencia fantastica haberlos conocido. Ahora yo estoy aqui, pensando en los que deje, y pienso que en realidad nadie quedo atras, todos siguen aqui alimentando mi corazon.

Ahora se vienen cosas dificiles, ahora me va a tocar hacer lo que en realidad me gusta, y me las tengo que arreglar para que me paguen por ello. Ahora tengo que arreglarmelas.

Ahora es cuando se corren los riesgos, cuando lo dejo todo botado para valermelas por mi mismo, y me encanta.

Es raro pensar que ahora nada es seguro, que todo depende de mi, y que en mis manos esta la posibilidad de que me vaya bien.

Y si me va mal, aun puedo darme ese lujo, aun soy joven, no tengo hijos, y todavia soy un estudiante. Todos mis errores me afectaran solo a mi, y nadie mas sufrira las consecuencias.

Tengo el absoluto derecho a equivocarme...

... aunque vamos a tratar de que eso no suceda.

Vamos a ver que pasa.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.

Ya, se acabo.

Deje el trabajo, y no fue para nada alegrias.

Pensaba que iba a ser mas facil, pero me impresione encontramre muerto de pena dejando algo que en el fondo, me gustaba hacer. Estaba claro, sacrifique todos mis findesemanas, mis horas de descanzo, los viajes con mis amigos, horas importantisimas de estudio, dormir hasta tarde los domingos, las comidas familiares, los cumpleaños de mis amigos, ser el ultimo que llega a la navidad, ser el ultimo que llega al año nuevo, el ultimo que se acuesta y el primero que se levanta...

... y tantas miles de cosas mas.

Pero me encariñe. Me encariñe de todas esas fabulosas personas que trabajaban conmigo y que sacrificaban lo mismo que yo. Con ellos, pasabamos horas esperando terminar para poder volver con nuestras familias. Con ellos nos apoyabamos cuando algo estaba mal, y nos reiamos cuando algo estaba bien.

Con ellos comparti todos los findesemanas de los dos ultimos años de mi vida.

Fue una experiencia fantastica haberlos conocido. Ahora yo estoy aqui, pensando en los que deje, y pienso que en realidad nadie quedo atras, todos siguen aqui alimentando mi corazon.

Ahora se vienen cosas dificiles, ahora me va a tocar hacer lo que en realidad me gusta, y me las tengo que arreglar para que me paguen por ello. Ahora tengo que arreglarmelas.

Ahora es cuando se corren los riesgos, cuando lo dejo todo botado para valermelas por mi mismo, y me encanta.

Es raro pensar que ahora nada es seguro, que todo depende de mi, y que en mis manos esta la posibilidad de que me vaya bien.

Y si me va mal, aun puedo darme ese lujo, aun soy joven, no tengo hijos, y todavia soy un estudiante. Todos mis errores me afectaran solo a mi, y nadie mas sufrira las consecuencias.

Tengo el absoluto derecho a equivocarme...

... aunque vamos a tratar de que eso no suceda.

Vamos a ver que pasa.

En un cafe, de los muchos cafes que hay en el mundo, en una ciudad, de las muchas ciudades que hay en el mundo, escribo estas lineas... para ti.